EL BARROCO
Se conoce al Barroco como el estilo artístico que marcó el periodo histórico que sucedió al Renacimiento, entre finales del s.XVI y finales del XVII; y que tuvo sus repercusiones en todas las artes principales: pintura, arquitectura, música y también en literatura; tanto en Europa como en los países hispanoamericanos, pero sobre todo tuvo una fuerte repercusión en España. Características:
- Fugacidad y brevedad de la vida. El tiempo lo destruye todo. Todo se nos escapa.
- Todo el mundo carece de valor. Es caótico y esta lleno de dolor y peligros.
- Vivimos engañados porque percibimos una apariencia, una sombra, una ficción y no la realidad de las cosas.
- Se impone la aptitud escéptica que se dedica a pensar en la otra vida.
- Características artísticas
Se aprecia la conjugación de idealismo y realismo, de naturalismo e ilusionismo, así como del culteranismo y del conceptismo, que alterna muchas veces en un mismo autor. Por otra parte se intensifica la melancolía, el pesimismo y el desengaño, reflejo de la doble decadencia moral y política del periodo. En el Barroco predomina lo ornamental, la línea quebrada y lo dinámico, junto a una mayor inquietud religiosa y metafísica, además de un difuso escepticismo expresado a menudo a través de la ironía y la dislocación de las formas.
- Corrientes literarias.
Culteranismo. Se dirigió a crear la belleza por medio de artificios del lenguaje; empleando neologismos a partir de palabras del latín o del griego, tratando de imitar el ritmo de la sintaxis latina y acudiendo al empleo intensivo de metáforas e imágenes.
Atiende, sobretodo, a efecto o invocaciones sensoriales; esmerándose en el cuidado de la forma.
Se emplea de forma intensa y acumulativa algunos recursos expresivos ya existentes en la literatura renacentista, se procede al uso audaz y reiterativo de la metáfora, del hipérbaton, de alusiones a la mitología, y se recurre a emplear cultismos y neologismos, con el fin de producir imágenes brillantes y una expresión culta y refinada.
Conceptismo. Es esencialmente un estilo aplicable a la prosa, que apunta a una asociación ingeniosa en la exposición de las ideas; y que, en consecuencia, incide sobre todo, en el plano del pensamiento. Para conseguir este fin, los autores conceptistas se valieron de recursos retóricos como la paradoja, la paranomasia, o la elipsis. También emplearon con frecuencia la dilogía (termino de sentido dudoso con dos o mas significados).
Popularismo. Las características principales fueron la mezcla de elementos trágicos y cómicos. Los temas preferentemente abordados eran el amor, los celos, la justicia, la muerte, asuntos religiosos o filosóficos, doctrinales o festivos. La trama tiene un cierto carácter novelesco. La estructura de su desarrollo se ajusta generalmente al esquema clásico comprendiendo (exposición, nudo y desenlace).
Puede decirse que los conceptos básicos fueron establecidos por Lope de Vega:
- Reúne elementos de carácter trágico y cómico.
- Introduce un personaje que constituye el gracioso.
- Se aparta de las unidades establecidas de tiempo y lugar.
Clasicismo.
Bartolomé Leonardo De Argensola. Clásico por temperamento y educación, permaneció al margen de las corrientes poéticas del Barroco español. Su poesía es un ejemplo de equilibrio y mesura. Su estética esta basada en la Epístola Ad Pisones de Horacio. Defiende una poesía didáctica y propugna la imitación de los clásicos.
Lupercio Leonardo De Argensola. Al igual que su hermano este se inclina por un estilo clasicista. Se preocupa por la forma, la gravedad, la mesura y el predominio de la intención moral sobre la estética pura, ideología que procede de Horacio.
Realismo. Un sujeto marginal de la sociedad, absolutamente sin medios económicos, carente de valores morales y que solamente puede valerse de la astucia. Sus personajes son aventureros que sobreviven en la sociedad marginando el delito o cayendo abiertamente en él.
CERVANTES Y “EL QUIJOTE”
Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, 1547- Madrid, 1616). Hijo del cirujano Rodrigo de Cervantes y de Leonor de Cortinas, su infancia, como en general toda su vida, se caracterizó por estrecheces económicas, frecuentes cambios de residencia y tristes episodios.
Se trasladó a Italia hacia 1569 y poco después entra en el ejército. Interviene en la batalla de Lepanto (1571), donde recibe diversas heridas, una de ellas en la mano izquierda. En 1575 se embarca para España, pero su galera es apresada por los piratas Berberiscos. Sufrió cautiverio en Argel durante 5 años. Al fin lo rescatan los frailes trinitarios y regresa a España. Viaja por el país desempeñando empleos humildes. Aparece “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha” (1605). En 1606 fija su residencia en Madrid donde vivirá los últimos años de su vida. Publica las “Novelas Ejemplares” (1613) y la segunda parte de “El Quijote”. Muere en 1616, pocos días después de haber escrito la dedicatoria en su obra “Los trabajos de Persiles y Sigismunda”.
- Su obra: Poesía y Teatro.
Su obra poética abarca sonetos, canciones, églogas, romances, letrillas y otros poemas menores dispersos o incluidos en sus comedias y en sus novelas. Destaca en el tono cómico y satírico en obras como “Un valentón de espátula y greguesco”. También escribió dos poemas mayores: Canto de Calíope (La Galatea) y Viaje del Parnaso (1614): formado por tercetos encadenados, donde el autor critica a algunos poetas españoles, satirizando a algunos y elogiando a otros.
La valoración de su poesía se ha visto perjudicada por su publicación dispersa debido a la celebridad alcanzada en la novela con “El Quijote”.
En su tiempo no logró ser aceptado como poeta.
Tampoco tuvo suerte en el teatro. Al regreso de su cautiverio llego a estrenar con éxito varias comedias. Pero tampoco sus contemporáneos lo aceptaron como dramaturgo. Cervantes, con una concepción clásica del teatro, tuvo que soportar el triunfo arrollador de Lope De Vega con su Arte Nuevo de hacer comedias. El teatro de Cervantes, poseía un fin moral, incluía personajes alegóricos y procuraba someterse a las tres unidades aristotélicas de acción, tiempo y lugar.
Cervantes nunca pudo sobrellevar este fracaso y se mostró disgustado en la primera parte de “El Quijote”, cuyo carácter teatral aparece bien asentado a causa de la abundancia de dialogo y de situaciones de tiempo entremesil que entreverán en la trama. Y es, en efecto, el entremés donde luce en todo su esplendor su genio dramático. A cuyo género aportó una mayor profundidad en los personajes, un humor inimitable y un mayor calado y trascendencia temática (El viejo celoso). Para sus entremeses adopta tanto la prosa como el verso.
De la primera época (1580-1587), se conservaron dos tragedias: El Trato de Argel y La destrucción de Numancia. A la segunda época pertenece las Ocho Comedias y ocho entremeses nuevo, nunca representados (1615).
- Novela.
Cervantes cultivó los géneros narrativos habituales en la 2ª mitad del siglo XVI: La novela bizantina, la novela pastoril, la novela picaresca, la novela morisca, la sátira lucianesca y la miscelánea. Renovó un género, la "novella", exento de retórica y de mayor trascendencia.
En la prosa narrativa comenzó escribiendo una novela pastoril que fue su primer libro publicado, con el titulo de Primera parte de la Galatea (1585). Los personajes son pastores que cuentan penas amorosas y expresan sus sentimientos en una naturaleza idealizad.
Novelas Ejemplares.
En 1613, Cervantes acabaría reuniendo una serie de novelas cortas con el nombre de Novelas Ejemplares. Teniendo en cuenta las dos versiones conservadas de Rinconete y Cortadillo y de El celoso extremeño, se cree que el escritor introdujo en ellas algunas variaciones encaminadas a la ejemplaridad social, moral y estética de estas.
La colección se abre con La gitanilla, fantasía poética creada en torno a la figura de Preciosa y la relación entre ella y un joven capaz de renunciar a su linaje por amor. En contraste con esta visión idealizada del amor, se encuentra El amante liberal, novela de amor y aventuras, con las adversidades que Ricardo y Leonisa deben superar antes de su matrimonio. Después del idealismo, el amor y la aventura, se ingresa en los bajos fondos del hampa sevillano con Rinconete y Cortadillo, en cuyo contenido sobresale la mejor ironía y humor cervantinos. Su critica social, que denuncia la degradación moral de España en el s. XVI, culmina en el insuperable cuadro realista de la cofradía de Monipodio, que negocia todo crimen de Sevilla. El contraste entre Rinconete y Cortadillo y las tres primeras novelas se prolongan hacia la cuarta, La española inglesa, en la cual, sobre un fondo de guerras de religión entre España e Inglaterra, se desarrollan las pruebas que ha de superar Ricardo e Isabela antes de su matrimonio.
La critica de la sociedad vuelve con la narración de un intelectual trastornado por un hechizo amoroso en El licenciado vidriera, cuyo protagonista cree que es de vidrio y hace gala de una extraña lucidez e ingenio. Esta novela deja paso a la violencia sexual y la reconciliación en La fuerza de la sangre, donde se cuenta la violación de Leocadia por un joven de la nobleza toledana y el posterior matrimonio entre ambos. El ingenio y el impulso de los instintos son las fuerzas que derriban los muros levantados contra naturam por Carrizales en El celoso extremeño, con el motivo del viejo y la niña en la casa – prisión en la que el hombre encierra a su joven esposa. Por el contrario, la más celebrada libertad en nada merma el recato de Constanza en La ilustre fregona, entre las andanzas toledanas de Carrizo y Avedaño, prendado este de la bella fregona de la Posada del Sevillano, hija del padre de Carrizo.
Amores y aventuras, disfraces y casualidades, engaños y separaciones entre gentes de la nobleza configuran las intrigas de Las dos doncellas y La señora Cornelio. Los engaños de las doncellas Teodosi y Leocadia componen una intriga con temas pastoriles y técnicas de la novela bizantina. La señora Cornelio, localizada en ambientes estudiantiles y de la alta sociedad de Bolonia, cuenta la historia de amor de Cornelia hasta su boda con el duque de Ferrara. Y de aquí se pasa a la vileza moral, la marginación social, la estafa y la corrupción en El casamiento engañoso y El coloquio de los perros. Como otro burlador burlado, el alférez Campuzano sale de su casamiento engañado con sus miomas artimañas y enfermo. El interés del Coloquio se centra en: la corrupción social denunciada por Berganza en la narración de su vida, las únicas disquisiciones filosóficas de ambos perros sobre las convenciones sociales y la maldad en el mundo, y la integración de teoría y practica narrativas que constituyen la renovación formal mas importante de la novela occidental. Aquí se cierra la colección.
EL QUIJOTE
-Argumento
Un hidalgo llamado Alonso Quijano, que vive en una aldea de La Mancha, pierde el juicio a causa de la lectura de libros de caballerías, cuyas fantásticas e inverosímiles aventuras cree que sucedieron de verdad, y decide hacerse caballero andante, como los de antaño, y lanzarse por el mundo en demanda de aventuras y para imponer en el los ideales de justicia y equidad de la vieja caballería medieval. Pone en practica su propósito, y sale tres veces de su aldea, las dos ultimas en compañía de su labrador, Sancho Panza, al que contrata en calidad de escudero. Las tres salidas de don Quijote transcurren por lugares conocidos de La Mancha, Aragón y Cataluña. La primera aventura acontece cuando ante don Quijote aparece una venta, y su imaginación, exaltada por sus lecturas, no ve mas que un castillo, y por tanto obra, procede y habla como si tal fuera (al ventero lo tomara por castellano, a su mujer por una dama y a su hija por una doncella).
Asimismo, cuando don Quijote vea unos molinos de viento cuyas aspas giran, creerá que son gigantes moviendo los brazos; cuando vea unos rebaños de ovejas y carneros que van a encontrarse, creerá que son dos ejércitos dispuestos a luchar.
-Estudios de la obra.
Cervantes expresa con gran insistencia y a lo largo de toda la novela cual ha sido su propósito al escribir el Quijote: desarraigar del público la costumbre de leer libros de caballerías. Este propósito respondía a una actitud estética y moral que, desde principios del s. XVI, mantenían pensadores españoles, que con harta frecuencia y a veces con gran virulencia atacaban los libros de caballerías, y lecturas que, por su liviandad, inducían al vicio.
Cervantes, identificado con la actitud de los moralistas, tuvo la idea de parodiar los libros de caballerías y de este modo poner en ridículo y desacreditar su lectura. El Quijote es una parodia de los libros de caballerías, que encierra una serie de detalles que solo puede captar en toda su intención quien conoce el genero de literatura parodiado. Lo extraordinario del Quijote es que es una parodia que interesa al que desconoce lo parodiado, un libro con una circunstancia muy concreta que llega a los mas alejados en el tiempo y en el espacio, un relato que cada día abre mayores perspectivas y posibilidades de reflexión y de autentico regocijo.
Los personajes del Quijote son naturalmente, seres ficticios creados por Cervantes, producto exclusivo de su fantasía en los mas de los casos, pero uno de los meritos mayores de la novela consiste en que poseen tal vida y tan acentuada personalidad, que el lector tiende inconscientemente a creer que lo que esta leyendo es el relato fiel de algo que ocurrió a personas que realmente existieron.
Don Quijote es un paranoico magníficamente retratado, lo que revela la aguda penetración psicológica de Cervantes. Ofrece una caracterización perfecta de la demencia de don Quijote, loco entreverado (solo desatina cuando se refiere a su manía), y es perfectamente cuerdo en las demás circunstancias. El desacuerdote don Quijote con el ambiente en que vive no se manifiesta tan solo en su intento de resucitar unos ideales ya caducados, sino también en la santiguas armas que viste y en el arcaico lenguaje que emplea con frecuencia en su conversación.
Sancho Panza, que al principio es un bobo estúpido: al lado de don Quijote va evolucionando e incluso asimilando algunas de las fantasías de su amo; y alimenta sus ambiciones con los deseos de alcanzar el poder, pero a pesar de sus ilusiones absurdas y de la credulidad que algunas veces manifiesta, la locura nunca adueñara de el y en determinadas circunstancia se impone su sensatez o agudeza cazurra. Don Quijote, impregnado por los libros de caballerías, se vio forzado a crearse una dama a la que dedicar todo su esfuerzo. D ahí surge la genial figura de Dulcinea del Toboso. Del que de una moza labradora del Toboso hizo su princesa y a la que permanece fiel en sus sueños literarios.
Entre las dos partes del Quijote hay una diferencia fundamental; pues mientras en la primera, la acción principal de la novela se va interferida por episodios marginales y por otros completamente desligados, la historia de Grisóstomo y Marcela, El Curioso impertinente, la historia del Cautivo, en la segunda parte, la acción se limita a narrar las aventuras de don Quijote y Sancho, lo que hace que el interés se la obra se acreciente y sea mejor.
-Idealismo y Realismo.
El juego de planos contradictorios – imaginación/ realidad, verdad/ mentira, idealismo/ materialismo- en el que se sitúan los personajes, se interpreto desde la pura comicidad y la burla literaria durante los dos primeros siglos de existencia del Quijote.
Es a partir del Romanticismo, donde la postura de los dos personajes protagonistas es interpretada como símbolo de la oposición de dos posturas ante la vida: don Quijote representa el idealismo, movido por el amor y por su deseo de bien y justicia; Sancho Panza, el realismo, movido por la ambición y el deseo de obtener premios y honras por parte de su amo, y disfrutar de la vida.
Don quijote se convierte de este modo en emblema de la ilusión y la originalidad.
-Estilo.
Aunque su actitud paródica se de alguna vez en épocas anteriores, la originalidad de la creación cervantina es inatacable. Cervantes escribe totalmente desvinculado de una tradición literaria que pudiera haber creado a sus personajes. Don Quijote y Sancho nacieron en Cervantes, y, dada su fisonomía completa, cerrada e inalterable, nadie ha podido rehacerlos o revivirlos sin echarlos a perder. El estilo del Quijote responde a la diversidad de personajes y episodios que transcurren en la novela, y alcanzan su máximo primor en las pausadas y lentas conversaciones entre don Quijote y Sancho cuando vagan por los caminos de España. La ironía da al Quijote un tono peculiarismo, pues jamás ha de olvidarse que Cervantes lo escribió como libro de entretenimiento. L o cómico del Quijote es a veces obvio y mantiene sus valores a través del tiempo; pero hay en el otro tipo de comicidad, mucho mas sutil, que el lector actual no advierte o solo a medias. Lo mismo ocurre con pasajes de la novela que adquieren ahora nuevos valores.
GÓNGORA Y EL CULTERANISMO
-Temas y formas en la literatura barroca.
Los temas en la lírica del s XVII son muy variados. Continúan siendo motivo de inspiración los temas del Renacimiento, pero en el Barroco se convierten en juegos retóricos y conceptuales. En el amor sigue presente la línea del petrarquismo, a la que se añade la sensualidad, el recargamiento en la pasión, la desesperación y la muerte. La naturaleza se convierte en un fondo decorativo para dar plenitud la retórica poética y a la expresión colorista. Al amor y a la naturaleza se unen las recreaciones mitológicas como recursos poéticos de carácter estético y simbólico. Pero el tema más significativo es el desengaño: sátiras contra el lujo, el dinero, la ambición y el poder; alabanzas de la pobreza y de las ruinas; y advertencias sobre la caducidad de la belleza y lo efímero de las glorias terrenales.
Como principales manifestaciones del desengaño aparecen la fugacidad del tiempo y reflexiones sobre la muerte. Yen contraste con el tono de la poesía moralizante, existe una corriente cómico-burlesca, basada en la sátira mordaz y jocosa de fuertes sentido caótico y humorístico.
Formas poéticas utilizadas: (tradicionales) cantares y romances (cultas) sonetos y décima.
-Culteranismo
En esta corriente se extreman algunos elementos aun renacentistas y se busca lo difícil, lo hermético y lo abstracto, a través del empleo de latinismos del hipérbaton y neologismos que pretenden sugerir un efecto sensorial, imágenes, alegorías, atrevidas metáforas o traslaciones que hacen que la realidad sea tratada desde un lenguaje figurado que ofrece un gran valor estético de la misma. Alusiones o perífrasis literarias y elusiones de los términos corrientes y familiares. Todo esto con el fin de crear, mediante el exceso de ornamentación e impresiones sensoriales, un mundo de belleza absoluta.
-Biografía
Luís de Góngora y Argote (1561 – 1627), fue un poeta español que llego a la cima de la elegancia de la poesía barroca y un modelo de poetas posteriores.
Nació en Córdoba, en el seno de una ilustre familia. Estudio en la Universidad de Salamanca. Recibió ordenes religiosas y en su juventud ya era bastante famoso puesto que Cervantes hablaba de el. Obtuvo un cargo eclesiástico de poca importancia pero que le permitió viajar por España con frecuencia y frecuentar la Corte de Madrid. Se establece en esta ciudad y consigue que Felipe III le nombre su capellán. A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, en Góngora, ni la religión ni el amor ocuparon un lugar importante en su poesía. Parece que le domina solo un sentimiento, la belleza, pues el amor y la naturaleza mas que sentimientos en el aparecen como pretextos para la creación poética. Al final de vida se traslada a Córdoba donde muere.
-Obra
La poesía de Góngora suele dividirse en dos grupos: pequeños poemas (romances, letrillas, canciones, décimas, sonetos) y poemas mayores (Polifemo, soledades, Panegírico al duque de Lerma). Dentro del primer grupo destacan los del tipo lírico, no muy numerosos, como Angélica y Medoro, En un pastoral albergue. Muy conocidos son también los de cautivos: Amarrado al duro banco, Entre los sueltos caballos. La serie burlesca es la más numerosa y destaca por la vena satírica en poemas llenos de equívocos, antitesis, paranomasias y otros recursos estilísticos. Mención merecen las parodias, como la fabula de (Píramo y Tisbe) , en el que aparecen ya los elementos estilísticos citados con la intensidad habitual de sus ultimas obras. Las letrillas ofrecen características semejantes y destacan, entre las líricas, Aprended, flores, en mi, entre las satíricas, Ándeme yo caliente. Entre los escasos villancicos es conocido Caído se le ha un clavel. Las condiciones, poco numerosas, son de gran belleza y perfección técnica. Los sonetos pueden fecharse desde 1582 hasta 1624. Buena parte de ellos están dedicados a personajes de la realeza, nobles, amigos, escritores; a describir festejos de la Corte, edificios o ciudadanos (Sonetos a Córdoba) para los que el poeta compone versos ajustados y ricos. O bien funerales, como el del sepulcro del greco. Entre los sonetos satíricos destacan los que giran alrededor de la polémicas sobre su estilo (sobre todo contra Lope y Quevedo): Anacreonte español, no hay quien os tope. Por ultimo, entre los sonetos amorosos y líricas la perfección técnica de Mientras por competir con tu cabello.
A partir de 1613, fecha de la aparición del Polifemo y de la Soledad primera, se inician una serie de polémicas a favor y en contra del estilo culterano. La fabula de Polifemo, narra los amores de Acis y Galatea, estorbados por el gigante, enamorado de la ninfa. En sus octavas, el poeta hace una excelente descripción del paisaje siciliano como de la gruta de Polifemo, además de su propia figura. Las Soledades constituyen un inmerso poema del que Góngora escribió dos partes. Están escritas en silvas, con gran variedad eutrófica.
El asunto no es mitológico y se reduce a: un joven naufrago es recogido por unos cabreros, con los que asistirá a unos festejos; en la Soledad segunda participara en compañía de unos marineros, de sus faenas de pesca. Es un poema descriptivo, no narrativo, y su escaso argumento, solo sirve de eje para esas descripciones. El Panegírico al duque de Lerma es un largo poema en 79 octavas, dedicadas a exaltar la figura del famoso privado de Felipe III.
-Lenguaje y Estilo
La obra de Góngora se ciñe al verso, aunque tocando en el la practica totalidad de los géneros de su tiempo.
Estilísticamente, la poesía de Góngora se caracteriza por la hinchazón formal, por el uso de recursos amplificadores que se detienen en el descripción y explicaciones del contenido mas que avanzar en el. Junto a ello, el gusto por el hipérbaton latinizante dificulta la comprensión del contenido, lo que llevo a calificar su poesía de extranjera.
Todo tiene valor en la poesía de Góngora, gracias a los prodigiosos recursos estilísticos: metáforas audaces, imágenes brillantes, antitesis, hipérboles y del cultismo mas extremado, que producen una poesía difícil y estructurada belleza. Con todo, el estilo gongorino procedía del modo de poetizar de la escuela sevillana y del grupo antequerano- granadino va a llegara su cima en la obra del poeta. Su profundo conocimiento de las lenguas clásicas le permite establecer atrevida perífrasis y violentos hipérbatos que causaron gran repercusión. Dentro ya de su obra, es preciso señalar la constancia de estos rasgos estilísticos que aparecen tanto en obras serias como de burlas, y tanto en obras tempranas como en obras de madurez. Si se encuentra, en cambio, una intensificación de las Soledades y en Polifemo. Así, desde el principio de su obra, encontraremos los mismos recursos en poemas en metro tradicional y culto.
QUEVEDO Y EL CONCEPTISMO
-Conceptismo
Esta corriente trata de encontrar el lenguaje mas conciso posible, intenta condensar significados profundos en breves formulas. Para ello, abusa de lo juegos de palabras, ya sean equivocas, paranomasias o contraposición de palabras o frases.
-Biografía
Francisco de Quevedo y Villegas (1580 – 1645), fue un escritor español que cultivo tanto la prosa como la poesía y es una de las figuras mas complejas e importantes del barroco español.
Nació en Madrid en el seno de una familia de la aristocracia cortesana. Estudio en el colegio de la Compañía de Jesús en Madrid y en la Universidad de Alcalá, después curso estudios de teología en la Universidad de Valladolid. En esta época ya destacaba por su gran cultura y por la acidez de sus críticas contra Góngora. En 1606 marcho a Madrid en busca de éxito y bienes materiales a través del duque de Osuna, quien se convirtió en su protector.
En 1913 viajo a Italia llamado por el duque de Osuna, el cual le encomendó importantes misiones diplomáticas con el fin de defender su virreinato que empezaba a tambalearse. El duque de Osuna cayo en desgracia en 1620 y Quevedo sufrió destierro. Esta etapa azorada desgraciada marco todavía más su carácter agriado y lo llevo a una crisis religiosa y espiritual, pero desarrollo una gran actividad literaria. Con la llegada de Felipe IV algo cambió su suerte, al levantar su destierro, pero el pesimismo ya se había adueñado de el.
Un asunto oscuro, relacionado con una supuesta conspiración con Francia, hizo que fuese detenido en 1639 y encarcelado, donde las duras condiciones mermaron su salud.
Al quedar libre, en 1643, ya estaba acabando y poco depuse se instalo en Villanueva de los Infantes, donde muere en 1645.
-Obra poética
Se conserva casi un millar de poemas. Se publicaron después de su muerte en dos volúmenes: El parnaso español (1648) y Las tres ultimas castellanas (1670). Forman un conjunto monumental de poesía metafísica: amorosa, satírica, religiosa y moral. Es una poesía tanto ligera y de corte popular como seria y profunda, generalmente de estilo conceptista. En esta serie de poesías es donde llega al más refinado virtuosismo barroco.
Sus primeros poemas fueron letrillas burlescas y satíricas como “Poderoso caballero/ es don dinero”. Critico con mordacidad atroz los vicios, locuras y debilidades de la humanidad y zahirió de una manera cruel a sus enemigos, como en el soneto “Érase un hombre a una nariz pegado”. En su poesía amorosa, petrarquista, destacable por la hondura del sentimiento, Quevedo vio una posibilidad de explorar el amor como lo que da sentido a la vida y al mundo. Ejemplo: el soneto “Cerrar podrá mis ojos la postrera”, en el cual se manifiesta que la muerte no destruirá el amor.
El tema de la muerte y de la brevedad de la vida es un constante en su poesía metafísica, en la que de nuevo asoma la actitud escéptica para aceptar la angustia que provoca el tiempo, que todo lo destruye.
En Quevedo subyacen 2 extremos, el moralista estoico y preocupado por la decadencia nacional y el satírico burlón vitalista que incluso recurre al atrevimiento, y al lenguaje jergal y grotesco. La coexistencia de estos dos extremos reafirma la riqueza literaria de Quevedo. Humor y escepticismo son dos formas complementarias del pesimismo y de la conciencia de la vanidad de las cosas del mundo, sometido a crisis periódicas y al demoledor paso del tiempo.
-Obras en prosa
La obra de Quevedo es abundante y contradictoria. Escribió las páginas burlescas y satíricas más brillantes y populares de la literatura española, pero también una obra lírica de gran intensidad y unos textos morales políticos de gran profundidad intelectual. Esta doble visión del mundo es lo que le hace el gran representante del barroco español.
Sus primeras obras fueron satíricas y burlescas. La vida del Buscón llamado don Pablos es una novela picaresca dentro de las características del genero; pero su originalidad reside en la visión vitriólica que ofrece sobre su sociedad, en una actitud tan critica que no puede entenderse como realista sino como una reflexión amarga sobre el mundo y como es un desafío estilístico sobre las posibilidades del genero y del idioma. Los sueños (1605- 4622) son 5 piezas cortas conceptistas, producto de lo desengaños que padeció durante este periodo, en la que viene a decir que no hay nobleza ni verdad en el mundo sino que todo es horror y fealdad. El desenfado de la prosa de Quevedo llega a su extremo burlón y divertido en textos como L culta latiniparla, donde arremete contra la tendencia al eufemismo y a valerse de expresiones rebuscadas para aparentar riqueza de vocabulario.
Una faceta de Quevedo son sus obras morales y políticas de hondo contenido estoico y raíces del filosofo Séneca, como Política de Dios, gobierno de Cristo, tiranía de Satanás y Marco Bruto, una glosa sentenciosa de obras de Plutarco.
-Lenguaje y Estilo
Obra de gran riqueza y expresión, un esfuerzo por intensificar más que sugerir, la mezcla de lo culto con lo pícaro, y los riquísimos recursos lingüísticos tales como cambios gramaticales y semánticos, el uso de voces nuevas junto a expresiones populares, la abundancia de superlativo, parodias de nombres o la desrealización hiperbólica y caricaturesca. Consumado ratifica del lenguaje, las notas mas personales de sus composiciones de mejor calidad son el puro grito de expresión afectiva junto al hallazgo de raras y delicadas expresiones que alejan su lengua de la retórica del tiempo, imprimiéndole una asombrosa modernidad; y en el contenido, la unión del amor y de la muerte, idea manoseada por la tradición estoica, pero que en Quevedo alcanza un alto grado de autenticidad al hacerla suya, con toda la pasión y angustia.